Entra en el santuario del venado. En el centro de un círculo de obsidiana, un venado gris permanece inmóvil, con la cabeza baja. A su alrededor, cuatro puntos cardinales brillan suavemente: al norte un violeta de ámbar nocturno, al este un dorado del alba, al sur un turquesa de mosaico, al oeste un rojo de crepúsculo. El venado es su nahual: la esencia que se revela bajo forma animal.
Nahual · estudio creativo
Entre los nahuas, pueblo mesoamericano, el venado (Mazātl) es el séptimo día del calendario sagrado: un mensajero entre mundos, asociado a la gracia, a la vigilancia, y a la capacidad de ocultar su verdadera naturaleza. El nahual es la misma idea: una esencia humana que se revela en su forma animal verdadera, encarnada aquí por este venado.
- I · La aproximación — Pastorea en la penumbra, indiferente al camino que lleva hacia él.
- II · La mirada — El ciervo te ha notado. No huye — espera.
- III · Cara a cara — Un silencio. Tres entidades: tu cuerpo, su cuerpo, lo que pasa entre los dos.
- IV · Los caminos — Cuatro direcciones a tu alrededor, una quinta en el centro. Tu decisión.
- V · El Ollin — Te mueves. El mundo tiembla. El viaje comienza.